Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 15 de julio de 2017

Novena a la Virgen del Carmen, día noveno


Novena a la Virgen del Carmen. Día noveno: María en Pentecostés. La foto fue tomada el día del carmen del año 2016 en la parroquia de san Judas Tadeo, atendida por los carmelitas descalzos en Santo Domingo (República Dominicana). Yo tengo un cariño especial a esa parroquia, a los feligreses que la frecuentan y también a esta fotografía, que recoge a un grupo de niños haitianos de la calle, que llevan en sus manos sus instrumentos de trabajo (cajas con el material para limpiar los zapatos de los transeúntes), y se acercan a poner su jornada en manos de la Virgen María, acompañados por una catequista de la parroquia.

Salutación para todos los días: 

Virgen María, Madre y hermosura del Carmelo, Estrella del mar, en esta novena acudimos a ti implorando tu amparo. Madre de Dios y Madre nuestra, dirige tu mirada a todos los que invocamos tu auxilio, escucha nuestras plegarias y enséñanos a servir a Jesús con corazón sincero, como hiciste tú. Madre de misericordia y refugio de los pecadores, intercede por nosotros ante tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica: 

De los Hechos de los apóstoles (1,13-14). «Pedro, Juan... y Judas el de Santiago perseveraban en la oración, con un mismo espíritu, en compañía de las mujeres, de María, la madre de Jesús y de sus hermanos».

Reflexión: 

María, la madre de Jesús, que fue preparada por el Espíritu Santo para ser madre del Señor, se encuentra presente en el momento de su nacimiento (en Belén), al inicio de su vida pública (en Caná) y al final de su vida mortal (junto a la cruz). También está presente cuando nace la Iglesia. En la anunciación recibió el Espíritu de una manera individual, para realizar una misión personal, única e irrepetible. En Pentecostés recibió el Espíritu en compañía de los otros creyentes, en comunión con ellos, para una nueva misión: la que Jesús mismo le encomendó en la cruz.

El Espíritu que desciende sobre María da unidad al origen de Jesús y al origen de la Iglesia. En el primer caso, el Espíritu actúa sobre María y la prepara para dar a luz al Mesías. En el segundo, el Espíritu desciende sobre la Iglesia y la capacita para seguir haciendo presente a Jesús entre los hombres. Es lo que encontramos reflejado en el Apocalipsis (12, 1-18): La mujer vestida de sol que ha de dar a luz a Cristo, entre las persecuciones y dificultades continuas. La Iglesia realiza continuamente el mismo gesto de María: fecundada por el Espíritu de su Señor, le hace presente en el mundo.

Pidamos a María que nos enseñe a perseverar en la oración y en la comunión con todos los creyentes en Jesús, en la espera de un nuevo Pentecostés que purifique y renueve a la Iglesia.

Invocaciones:

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y en el cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos. Dios te salve, María…

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en el mar de la vida hasta que lleguemos a las playas luminosas de la Patria. Dios te salve, María…

REINA DEL CIELO, que un día gocemos de tu compañía en la eternidad y proclamemos contigo la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. Dios te salve, María…

(Pídase la gracia que se desea alcanzar)

Letanías:

Santa María, madre de Dios y madre nuestra, ruega por nosotros.
Madre que persevera en la oración, ruega por nosotros.
Mujer llena del Espíritu Santo, ruega por nosotros.
Señora vestida de sol, ruega por nosotros.
Señora coronada de estrellas, ruega por nosotros.
Señora con la luna bajo los pies, ruega por nosotros.
Reina a la diestra del Rey, ruega por nosotros.
Arca de la nueva alianza, ruega por nosotros.
Estrella de la mañana, ruega por nosotros.
Madre y hermosura del Carmelo, ruega por nosotros.

Oración final: 

Padre santo, te suplicamos que nos asista con su intercesión la santísima Virgen María, madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección, que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

2 comentarios:

  1. Gracias por la novena. Los textos de todos los días me han parecido muy enriquecedores y la fotografía de hoy me ha encantado. Paolo.

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  2. Mil gracias por acompañarnos padre Eduardo en nuestro caminar en estos nueve dias.
    Regocijėmonospor las vísperas y la fiesta!
    Sea bendecido

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